Ir al contenido principal

La lengua de las mariposas

Pues, en secreto, ese infierno del más allá no existe.
El odio, la crueldad: eso es el infierno. A veces el infierno
somos nosotros mismos.
Don Gregorio, La lengua de las mariposas.



Heme aquí, partido en mil pedazos. Se de antemano que no entenderá mis palabras quien no pretenda la libertad como un principio inquebrantable en la constitución humana, sino como algo que nos fuera dado externamente. Pero en este instante sufro por la voz reprimida de aquellos que tenían en boca algo más que el egoísmo descarado y por quien resuena en su discurso vital y diario la anhelada conquista de si mismos ante el Gran Otro. No somos maquinas, ni son maquinas aquellos que no luchen por serlo, pues para ser, es necesario primero desear ser. Aquél que impone una verdad no es otra cosa que un pintor de segunda que pretende que sus cuadros sean espectadores de su propia obra. En la enconada palabra retumba, a pesar de todo, la voz del gorrión que lucha por dejar la jaula de la imposición. Y es porque se le ha impuesto al hombre ser no más que la reproducción de una frase que repiten aquellos que tienen el poder que surgimos nosotros, aquellos que buscamos algo diferente a tener más.


"Millán gritó: "¡Muera la inteligencia!". Unamuno no se amilanó y concluyó: "¡Éste es el templo de la inteligencia! ¡Y yo soy su supremo sacerdote! Vosotros estáis profanando su sagrado recinto. Yo siempre he sido, diga lo que diga el proverbio, un profeta en mi propio país. Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha."



Alejandrovski Velchaninov

Comentarios

Entradas populares de este blog

Espejo y espejismo...

He descubierto que la verdad me esta vedada. Aquí me tienes, sentado a oscuras, larga espera por alguna luz y no habrá de llegar otra cosa que la luz matutina. Es un triste designio ser hombre. No opino como la mayoría, no creo que sea peor la espera que supone ya algo. Quiero decir que si tuvieras miedo de ir por una vereda de noche, no es peor el temor que se puede tener si imaginas que sabes lo que viene (como que algún ladróin te quite las pocas pertenencias que posees, como tu vida). Pienso que es mucho peor el miedo originado del silencio. Colocamos en esa oscura ausencia nuestras peores pesadillas , pues ¿que es el silencio sino la falta de sentido? ¿ a que tememos más que al dia que finalmente las cosas no puedan tener sentido para nosotros pues nosotros ya no estaremos?. Nos aferramos a la posibilidad de no caer en ella devastadora y definitivamente. Pero qué dulce inocencia. Pero basta, algo que me urge llamar corazón me dice que no hay esperanza perdida, y que de igual maner...

Quizás...

Tal vez Luis Eduardo Aute Qué hacer cuando ser uno mismo es cine de terror, qué hacer cuando el deseo es policía del amor, qué hacer cuando es un éxito matar al perdedor, qué hacer cuando la máscara le sobra al impostor Tal vez huir, huir a la vida tal vez vivir, vivir en la huida tal vez. Qué hacer cuando mirar no es ver aquello que se ve, qué hacer cuando el futuro es un espejo en la pared. qué hacer cuando el mercado de almas es dogma de fe, qué hacer cuando ser libre es preguntarse: ¿para qué? Tal vez huir, huir a la vida tal vez vivir, vivir en la huida tal vez. Qué hacer cuando los héroes persiguen un balón, qué hacer cuando es anónima la carne de cañón, qué hacer cuando los monstruos se han cargado de razón, qué hacer cuando el latido ya dispara al corazón Tal vez huir, huir a la vida tal vez vivir, vivir en la huida tal vez.

La poesía de la realidad

Desperté hoy con la matutina vociferación falaz de algunas aves. Escuché que me decían alguna poesía de Borges, y cuando mire al cielo azul, me sentí reconfortado. Es la poesía, si pudieramos creerle a Dawkins, que la naturaleza nos ha regalado, y ni por medible ni por cientificamente comprobable lo es ni dejará de serlo. Harto estoy de los discursos contradictorios, de los falanges oponibles como simbolo del ateísmo y de los creacionistas impertinentes. He aquí la poesía que un profesor de medicina nos ha regalado a dos amigos y a mi: Los árboles hacen fotosíntesis, por medio de las hojas que convierten los rayos solares en energía, que se transforma en energía química. Esto ocurre gracias a los cloroplastos, estructuras orgánicas que se encargan de dar el verde a las hojas de los árboles. Gracias a un complejo proceso de conversión química, los árboles absorben el dioxido de carbono y liberan oxígeno. El sistema respiratorio es una estructura anatómica de un sistema orgánico...