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La virtud oculta

"Mi cuerpo y yo, entrelazados
por una tristeza misma
hemos salido a la calle
era de noche, llovía"
Francisco Alvarez Hidalgo




Así llegaste a mi, como lumbre
como un remanso de corolas,
y ante las nubes, basto tu sola
presencia para mi derrumbe.

Y ante el venidero imaginario
que he tejido cada noche
apareces en un coche
o en un suspiro temerario.

A ti, Belleza, te hablo sola,
no a lo que parece ni a la esencia,
que dulce tregua es la apariencia
cuando veo tu reflejo en las farolas.

Fue otro parque y y fue de algo
que en mi guitarra suena y quema
el claro aliento de ese poema
que me obsequio Alvarez Hidalgo.



Alejandrovski Velchaninov

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